Ya casi estamos, 2017/08/11

Por fin hemos tocado hielo, algo que en el año anterior pasó casi tan solo a los 4 días de dejar puerto este año nos ha costado una semana de navegación. Con esto ya podemos intuir lo que nos espera más adelante.

Pasada la tormenta seguimos preparando nuestras operaciones de campo. Matthieu y Simon siguen con los preparativos para la IAOOS, Lovro sigue con las pruebas en seco de sus sistemas y yo reviso los míos. Joo-Hong, nuestro líder en las actividades sobre el hielo, sigue lanzando globos sonda para estudiar la atmosfera cada seis horas.

DSCF3018
CTD en acción

La actividad científica de KOPRI no se limita al hielo o a la atmosfera, como en cualquier otro buque oceanográfico que navegue a latitudes más usuales la tripulación aprovecha las estaciones intermedias para caracterizar el océano.

La característica más común de cualquier campaña oceanográfica es la de muestrear una columna vertical de agua, donde se analiza la composición de esta y se toman muestras a diferentes profundidades. El aparato se conoce comúnmente como CTD y se compone de un bloque de sensores electrónicos que toman Conductividad Temperatura y Profundidad (Depth) además de una serie de botellas actuadas remotamente que toman una muestra de agua a una determinada profundidad. El problema és que el CTD a bordo de un buque es solo una fotografía instantánea del mar. Para tomar una serie de fotografías espaciadas en el tiempo se necesita otro tipo de “animal”.

En el entorno oceanográfico, ese “animal” es el fondeo. Un fondeo puede ser tan complicado como se requiera, puede incluir una serie de instrumentos fijos, un perfilador móvil, etc… Normalmente un fondeo analizará el agua durante un periodo de tiempo determinado (hasta que sean recogidos durante la siguiente campaña del RV Araon, en este caso un año).

Los fondeos nos permiten superar esta escala temporal, pero requieren ser recogidos ya que no re-transmiten la información que recogen y el problema es que no siempre pueden ser recogidos, por motivos logísticos o técnicos. Aun así la cantidad de información a ganar cubre con creces el riesgo de perder esos equipos y es sin duda alguna la manera más barata de obtener dicha información.

Anuncios

Olas y rompehielos son malos compañeros… 2017/08/09

El poco aire que se levantó ayer ha acabado siendo un poquito más fuerte de lo que pensábamos, los anemómetros del barco han dejado de mostrar datos por encima de los 20m/s así que al menos tenemos vientos de unos 80km/h.

Traducido en olas tenemos entre 3 y 4 metros de oleaje. Ya lo sé, los viejos lobos de mar dirán que 4 metros no es para tanto, pero cuando el barco en el que viajas no tiene quilla, porque no está diseñado para eso, se mueve y bastante.

La siguiente imagen és una vista lateral del RV Araon. Comparado con otros buques, la quilla es esencialmente plana y en lugar de bulbo de proa tiene un cuchillo de hielo. El funcionamiento es bastante sencillo, al tener una quilla plana al avanzar sobre el hielo el barco se monta sobre el mismo y con su peso y a través del cuchillo de hielo lo va rompiendo. Eso es excelente para navegación con hielo, pero no tan bueno para navegación con temporal.

img_06_a

En las horas del desayuno y la comida es donde se ve la magnitud de la tragedia, debemos ser prácticamente 14 o 15 personas de un total de 60 científicos. La mayoría de científicos capean el temporal como pueden, pero paseando por los laboratorios se intuye que la mayoría está en sus camarotes.

Pronto cambiaremos el cabeceo del barco por el repicar de hielo sobre el casco y todo volverá a la normalidad…

En el océano ártico… 2017/08/08 al 2017/08/09

El poco aire que se había levantado esta mañana se ha convertido en vientos de mas de 20m/s, digo mas de 20m porque aparentemente los sensores de viento que hay en lo mas alto del barco están saturados y dan su lectura máxima.

Así pues mientras abandonamos el mar de Chukchi lo hacemos entrando con olas de entre 3 y 4 metros, que en condiciones normales deberían de ser llevaderas pero cuando navegas en un barco diseñado para romper hielo y no para romper olas la cosa se complica un poco. Durante la cena ya falta un cuarto de la tripulación y en la comida del día siguiente ya no somos ni la mitad. Cuento unas 20 personas del total de 60 científicos que forman la tripulación científica. Es verdad que no todo el mundo tiene los mismos turnos pero normalmente a la hora de la comida aparecen al menos 40 personas así que se puede decir que el océano Ártico nos ha recibido con ganas de "gresca" (como decimos por Barcelona).

A partir de ahora Internet es un bien de lujo así que ya no actualizaré con más fotos, hasta que vuelva a tierra. Cuando sea técnicamente posible actualizaré los posts con material gráfico, hasta entonces intentaré enviar entradas de texto tan a menudo como sea posible.

Trabajo previo 2017/08/08

Esta mañana hemos continuado trabajando en cubierta preparando los equipos para las operaciones sobre el hielo. Entre nuestras tareas están comprobar la integridad de los equipos y realizar tests en seco para asegurarnos de que se podrá extraer información de calidad tras la colocación de los equipos en campo.

La ciencia del barco continua y mientras trabajamos en nuestros equipos aparecen de Joo-Hong y un estudiante para lanzar un globo sonda. Los globos sondas tienen como objetivo estudiar, en una columna vertical, datos sobre la atmósfera y en este caso va cargado con suficiente aire como para llegar a los 20km de altura.

Se ha levantado un poco de aire así que se complica un poco el lanzamiento pero el globo sale a la hora programada. Esperemos que el viento amaine para poder seguir trabajando con seguridad.

Hacia la niebla… 2017/08/07

Tras la segunda noche de navegación el buque ya ha empezado a realizar estaciones para monitorizar el agua. Tenemos 24 paradas hasta llegar a nuestra zona de trabajo estimada, aproximadamente el día 14 de Agosto.

Esta semana previa tiene múltiples facetas desde el ritmo frenético testando equipos y preparando el material hasta momentos más relajados donde aprovechamos para estirar las piernas en cubierta teniendo la oportunidad de ver algún animal marino o ir al pequeño gimnasio del buque para hacer algo de ejercicio.

Hace un día y medio que la niebla rodea el barco así que no hay mucho que ver fuera pero no esta de más echar un vistazo de vez en cuando.

En la segunda parada programada del barco algo flotaba a medio kilómetro por estribor, con el teleobjetivo y con ayuda de Bob, el otro guarda de Osos, lo hemos identificado como una morsa muerta. Una lastima pero la vida sigue y en la naturaleza la muerte conduce a la vida. Imagino que debía bastantes peces aprovechando la oportunidad porque en las superficie había pájaros alrededor, desde gaviotas hasta frailecillos.

La seguridad ante todo… 2017/08/06

Esta mañana la tripulación nos ha hecho la formación de seguridad. La temperatura del agua desciende conforme avanzamos hacia el estrecho de Bering así que en caso de emergencia es necesario poder abandonar el buque en las mejores condiciones posibles.

Tenemos básicamente dos opciones, bote salvavidas o traje de emergencia. El primero es el mas adecuado ya que ofrece protección frente al medio y nos debería permitir aguantar hasta que llegara la ayuda.

El segundo es el traje de emergencia que nos da flotación adicional y una cierta protección frente al frío en el agua. A la temperatura a la que estará el agua cuando lleguemos a la zona de trabajo abandonar el barco sin el bote es prácticamente un suicidio, según el médico del año anterior sin el traje de emergencia no duraríamos más de dos minutos en el agua. En este entorno cualquier caloría que el cuerpo queme para mantener la temperatura corporal cuenta y mucho así la ropa de abrigo aquí deja de ser un elemento de confort para convertirse en un equipo de protección individual.

Acerca de Nome

El pequeño pueblo de Nome tiene una historia corta pero intensa. Antes había asentamientos de Inupiat, esquimales, al sur de lo que es hoy el centro urbano. La historia cambio cuando a finales del siglo XIX se descubrió oro en el área, en un año se pasó de ser una playa desierta a tener una población de 10000 personas. El inicio de la fiebre del oro de Alaska atrajo a personajes ilustres del salvaje oeste como Wyatt Earp, conocido por el duelo del OK Corral, paso un tiempo aquí como propietario de un Saloon en 1899.

En el invierno de 1925 hubo una epidemia de difteria entre los nativos del área. Como el transporte aéreo era inviable se organizaron equipos de trineos con perros para poder traer el serum. Se puede considerar que la actual carrera de Iditarod, que desde 1973 atraviesa más de 1600 km de espacios salvajes entre Anchorage y Nome, es la heredera de aquella carrera de vida o muerte.

El aeropuerto de Nome también fue protagonista durante la segunda guerra mundial ya que era la última parada del programa de préstamo de aviones de los EEUU al ejército soviético para la guerra en el frente del pacífico. Todo esto cambio con el final de la guerra cuando los antiguos amigos pasaron a ser enemigos. En las colinas de detrás de la ciudad aún se pueden ver tres grandes estructuras que formaban parte del sistema de alerta temprano del ejército estadounidense.

La población ha ido disminuyendo a medida que la dificultad para obtener oro aumenta. Actualmente se usan dragas para remover la costa en busca del oro sedimentado en la arena, no se encuentra tanto como antes, pero la ciudad subsiste a costa del entorno. La población es un 40% blancos, un 10% otras minorías y el 50% esquimales. Los nativos tienen una corporación propietaria de los permisos de explotación de los recursos naturales de la zona. Dicho de otra manera, la mayoría de esquimales no necesita trabajar porque reciben un sueldo de la corporación.  Eso tiene como efecto negativo que el alcohol sea un problema grave entre la población local. No nos confundamos, los esquimales también trabajan y tienen sus empresas como los blancos, pero simplemente por la noche y en ocasiones durante el día ves más nativos que blancos con problemas graves de alcoholismo.

En el futuro incierto por el cambio climático y con un puerto en plena expansión es posible que el futuro de Nome acabe pasando por el turismo en cuyo caso espero que no cometan los mismos errores que nosotros y que practiquen una política activa de defensa del medio y de su identidad propia que son para mí los polos de principal interés turístico de la zona.