Acerca de Nome

El pequeño pueblo de Nome tiene una historia corta pero intensa. Antes había asentamientos de Inupiat, esquimales, al sur de lo que es hoy el centro urbano. La historia cambio cuando a finales del siglo XIX se descubrió oro en el área, en un año se pasó de ser una playa desierta a tener una población de 10000 personas. El inicio de la fiebre del oro de Alaska atrajo a personajes ilustres del salvaje oeste como Wyatt Earp, conocido por el duelo del OK Corral, paso un tiempo aquí como propietario de un Saloon en 1899.

En el invierno de 1925 hubo una epidemia de difteria entre los nativos del área. Como el transporte aéreo era inviable se organizaron equipos de trineos con perros para poder traer el serum. Se puede considerar que la actual carrera de Iditarod, que desde 1973 atraviesa más de 1600 km de espacios salvajes entre Anchorage y Nome, es la heredera de aquella carrera de vida o muerte.

El aeropuerto de Nome también fue protagonista durante la segunda guerra mundial ya que era la última parada del programa de préstamo de aviones de los EEUU al ejército soviético para la guerra en el frente del pacífico. Todo esto cambio con el final de la guerra cuando los antiguos amigos pasaron a ser enemigos. En las colinas de detrás de la ciudad aún se pueden ver tres grandes estructuras que formaban parte del sistema de alerta temprano del ejército estadounidense.

La población ha ido disminuyendo a medida que la dificultad para obtener oro aumenta. Actualmente se usan dragas para remover la costa en busca del oro sedimentado en la arena, no se encuentra tanto como antes, pero la ciudad subsiste a costa del entorno. La población es un 40% blancos, un 10% otras minorías y el 50% esquimales. Los nativos tienen una corporación propietaria de los permisos de explotación de los recursos naturales de la zona. Dicho de otra manera, la mayoría de esquimales no necesita trabajar porque reciben un sueldo de la corporación.  Eso tiene como efecto negativo que el alcohol sea un problema grave entre la población local. No nos confundamos, los esquimales también trabajan y tienen sus empresas como los blancos, pero simplemente por la noche y en ocasiones durante el día ves más nativos que blancos con problemas graves de alcoholismo.

En el futuro incierto por el cambio climático y con un puerto en plena expansión es posible que el futuro de Nome acabe pasando por el turismo en cuyo caso espero que no cometan los mismos errores que nosotros y que practiquen una política activa de defensa del medio y de su identidad propia que son para mí los polos de principal interés turístico de la zona.